Categoría: Javier Brizuela González
26 Noviembre 2006
Actualmente, Google es un gigante que realiza búsquedas en más de 8000 millones de páginas web y en más de 880 millones de imágenes. Éstos son algunos de los escalofriantes datos presentes en su información corporativa, que dan una idea de la magnitud del fenómeno.
Poco a poco han empezado a surgir las primeras voces de alarma, como consecuencia de un crecimiento que parece no tener otro fin que el control total de la red. Pero no nos engañemos. Mientras la inmensa mayoría de la gente crea salir beneficiada con los "logros" de la empresa, nadie hará caso a opiniones de personas contrarias a esta creciente "monopolización". Todo lo contrario. Sus comentarios serán tildados de alarmistas, cuando no de paranoicos.
La última gran adquisición de Google, el servidor de vídeos YouTube, consolida su hegemonía en Internet. La compañía, tras un desarrollo vertiginoso, maneja actualmente tal cantidad de información en forma de sitios web, datos personales o correos electrónicos, que se hace inevitable el preguntarse hasta qué punto compensa este caudal de información la pérdida de privacidad que lleva aparejada.
¿Hemos creado un monstruo? es posible, pero mientras el usuario encuentre lo que desea en un tiempo récord, los anunciantes se aprovechen del filón que supone promocionarse en Google, y, en general, cada vez sepamos más de la realidad que nos rodea, todos contentos(salvo los "paranoicos"). Y no digamos Google.
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25 Noviembre 2006
Hace unos días, Antena 3 emitió el reportaje de investigación "En el nombre del Padre", producido por El Mundo TV, cuyo objetivo era mostrar la realidad de la Iglesia vasca en relación con el problema del nacionalismo y el conflicto etarra.
Es bien sabido por todos el bochornoso papel que desempeñaron algunos sacerdotes y religiosos(que no la Iglesia de Euskadi en su conjunto) en el nacimiento, y posterior desarrollo, de la banda terrorista. Asimismo, figuras como la del antiguo obispo de San Sebastián, Monseñor Setién, nunca han ayudado demasiado a distinguir con nitidez lo estrictamente religioso del nacionalismo más radical y excluyente.
Los periodistas que realizaron la investigación, con ayuda de la siempre discutida cámara oculta, recorrieron algunos puntos de la geografía vasca y navarra, entrevistando a algunos miembros del clero vasco, que dieron su visión de la situación política en la región. Para muchos católicos, entre los cuales figura el autor de estas líneas,fue imposible contener una mueca de repulsa al ver las opiniones mantenidas por algunos de estos miembros con respecto a la actuación de ETA y su entorno.
No fue plato de buen gusto observar las dificultades que mostró Monseñor Setién(por cierto, actual asesor de Ibarretxe) para ponerse incondicionalmente de lado de las víctimas en relación con sus verdugos. Tampoco resultó agradable escuchar a un sacerdote de Navarra llamar "españolista de pro" o "imperialista hispánico" a su propio arzobispo, Fernando Sebastián, que nunca ha dudado en condenar con dureza las acciones terroristas y la deriva nacionalista radical vasco-navarra.
Pero, sin duda, el culmen de tanto despropósito verbal fueron las declaraciones de Mikel Epalza, párroco de Sokoa (municipio del sur de Francia), quien afirmó textualmente que "la gente de ETA son unas gentes, a veces, maravillosas".Sin comentarios.
Menos mal que aún quedan personas que se atreven a hablar alto y claro, como el citado obispo de Pamplona y Tudela, Monseñor Sebastián, que se posicionó sin reparos a favor de las víctimas, y mandó un recadito a los sacerdotes que anteponen la política a su labor pastoral (más de uno, a tenor de la investigación). Además, aunque Monseñor Setién no lo crea, hay miembros del clero amenazados por no defender los intereses nacionalistas, como el padre Antonio Beristain, que va con escolta desde que recibió una "persuasiva" carta de ETA por no plegarse a tanta inmoralidad.
El reportaje ha levantado ampollas entre los autores de las declaraciones más comprometedoras, que piensan en llevar el caso a los tribunales. Sin duda, se pueden poner objeciones éticas al uso de la cámara oculta, basadas en que los entrevistados desconocen que están siendo grabados; pero lo que está claro es que este método no tiene la culpa de tanta ambigüedad moral en los casos mencionados con anterioridad.
Asimismo, a la investigación se le puede reprochar cierto toque sensacionalista, ya que hace mucho más hincapié en las opiniones del clero nacionalista que en las posturas contrarias a sus tesis. Además, el final critica implícitamente la pasividad de la Conferencia Episcopal española al respecto, quizás olvidando lo complicado que es llevar desde Madrid un asunto en el que están tan tristemente imbricadas religión y política.
No obstante, el reportaje no debe dejar indiferente a nadie, habida cuenta de la gravedad del tema tratado. Semejantes declaraciones en boca de personas que son referentes morales y espirituales de tantísima gente, abren la puerta a la reflexión. ¿Hasta dónde hemos llegado?
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22 Noviembre 2006
Las pasadas elecciones en Cataluña han vuelto a poner de manifiesto que algo no funciona en nuestra manera de interpretar al ganador en las urnas. CIU, con Artur Mas a la cabeza, venció con claridad(48 escaños en el Parlament). Lejos quedaron los 37 escaños del PSC o los 21 de Esquerra Republicana. Sin embargo, se quedó lejos de la mayoría necesaria para gobernar en solitario(68 escaños).
Total, que unos días después, José Montilla, Carod-Rovira y Joan Saura llegaron a un acuerdo para reeditar el tripartito de la anterior legislatura.
El cabreo de Ciu fue y sigue siendo monumental, pero su pataleta no vale absolutamente para nada, habida cuenta del sistema electoral vigente en España.
Grosso modo,entre los principios que lo componen,nos encontramos con uno que destaca por su singular importancia a la hora de decidir quién se hace con las riendas de la región correspondiente:en unos comicios hay una única vuelta de votaciones, en la cual, si un partido no consigue mayoría absoluta de escaños(la mitad más uno)en el Parlamento o cámara de turno, está a expensas de pactos que le ayuden a conseguir esa cantidad...o le manden derechito a la oposición. El juego de alianzas para formar gobierno, es, desde luego, un curioso elemento de nuestra política, que nos convierte en blanco fácil para las mofas del resto de países civilizados.
Uno de los casos que mejor ilustran el tema al cual nos referimos, se enmarca en el contexto de las últimas elecciones gallegas,donde Fraga volvió a aplastar a sus oponentes, PSOE y BNG. Pero se quedó a un escaño de la mayoría absoluta.El desenlace es bien sabido por todos: el consiguiente pacto de izquierdas mandó al PP a la oposición.
CIU, como hemos señalado con anterioridad, es ya, desde la retirada de Puyol, una experta en ganar elecciones y quedarse sin el caramelo de la presidencia. Además, de cara a los próximos comicios municipales y autonómicos no conviene perder de vista, por su relevancia política actual,el caso de Navarra. Las últimas encuestas colocan a UPN-CDN sin mayoría absoluta. Si las elecciones fuesen hoy,ganarían con holgura,pero una coalición del PSN con los nacionalistas podría dejarles fuera del Gobierno Foral.
Si la dinámica abstencionista afecta a casi la mitad del electorado, como pudimos ver en Cataluña, y en muchos casos el partido más votado se queda fuera del equipo de gobierno,¿a quién representa el bipartito o tripartito de turno? a una serie de minorías parlamentarias que, siendo fuerzas políticas totalmente diferentes en muchos casos, demuestran que la unión hace la fuerza...y provocan inestabilidad y caos en la legislatura correspondiente.
Si para gobernar es necesaria la mayoría con una única vuelta electoral, todo vale con tal de conseguir esa mayoría. Los partidos que deberían ser "del montón" cobran una importancia inusitada como llave que permite el ejercicio de gobierno. Así, partidos como ERC, de profunda raigambre independentista, tienen cogida la sartén por el mango en el gobierno...de España(y por supuesto en el catalán).De no producirse algún tipo de cesión a sus intereses, pueden retirar el apoyo al PSOE en el Congreso.Ver para creer.
Lo que está claro es que una fuerza que es la tercera o cuarta más votada en unas elecciones,normalmente a años luz de las dos primeras, no merece mandar ni en su casa.200000 personas no pueden tener más influencia que un millón.Así es como debe ser en un sistema democrático.
La solución para poner a los partidos marginales en el lugar que se merecen es simple: realizar una reforma electoral que postule una segunda vuelta en la que participen sólo los dos partidos más votados en la primera vuelta.Así, la voluntad de los ciudadanos será la que elija directamente al gobierno, sin estar pendientes de alianzas que distorsionen dicha voluntad. Ahora mismo hay muchos votantes que no están de acuerdo con los pactos en los que participa su partido.Da lo mismo. No sólo nadie les pide su opinión, sino que a ningún político le importa.
El ejemplo francés ilustra bien la sensatez de la fórmula. Con el modelo electoral español, hace tiempo que el ultraderechista Le Pen sería en Francia lo que Esquerra en Cataluña.El partido clave para la formación de mayorías. A buen entendedor sobran palabras.
Es paradójico que los partidos(como CIU) sólo se acuerdan del sistema cuando éste les perjudica. Esto, unido al pasotismo del elector medio,convierte la reforma propuesta en una quimera, al menos a corto plazo.PSOE y PP, como partidos más votados a nivel nacional,serían los más beneficiados con el cambio, motivo más que suficiente para que tomen la iniciativa en este asunto. El problema es que no se ponen de acuerdo ni para comprar piruletas. Pero la esperanza es lo último que se pierde.
Si se deciden de una vez y la ERC de turno se rebela, la respuesta debe ser contundente: si quieren mandar, que lo hagan en su casa, no para millones de ciudadanos que no han depositado en ellos su confianza.Pero, dada la situación política actual, creo que estoy soñando demasiado.
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12 Noviembre 2006
Debido a la cobertura que estamos dando en este blog al problema del radicalismo en ciertos sectores de la sociedad árabe, me ha parecido interesante buscar, en las bases de datos propuestas, algunos libros sobre el tema.
En concreto, en la base de la Biblioteca Nacional de España,dentro de la sección de índices, he elegido la opción de búsqueda por materias, para luego escribir "fundamentalismo islámico".Posteriormente, he encontrado una serie de materias relacionadas con el tema. He vuelto a seleccionar fundamentalismo islámico, llegando a "integrismo musulmán". Haciendo click allí, he pinchado en la opción "libros modernos desde 1831". Me he quedado con la obra "Desafío al fundamentalismo:hacerse preguntas",de B.Nakhjavání (traducido al castellano por Miguel Gil Santesteban), editado en 2002.
Por otro parte, en la base de los libros españoles en venta, me he interesado por Casimiro García-Abadillo, periodista de "El Mundo", ya que tenía entendido que había escrito sobre el tema.Efectivamente, a raíz del atentado terrorista más sangriento de la historia de España, ha publicado el libro "11-M la venganza".
Ambas obras me parecen muy interesantes para profundizar en el fenómeno del integrismo musulmán, uno de los temas que, a buen seguro, marcarán la actualidad sociopolítica internacional en estos próximos años. Si está interesada en el tema, puede leer las entradas publicadas al respecto en este mismo blog.
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5 Noviembre 2006
El 11 de septiembre de 2001, la ciudad de New York amaneció, como casi siempre, al ritmo desenfrenado que marca esa locura contemporánea que se conoce con el nombre de trabajo.A las 8.45, miles de trabajadores estaban ya en sus puestos, cuando ocurrió lo impensable.Un avión se estrelló contra la torre sur del World Trade Center,uno de los símbolos de la hegemonía económica de los Estados Unidos.Cerca de 40000 personas se encontraban en ese momento en el complejo. Pero la pesadilla no había hecho más que empezar.
18 minutos después,ante las cámaras de televisión que retransmitían la imagen del edificio en llamas, un segundo avión colisionó contra la torre norte.
La idea de un posible accidente dejó paso a la certeza de que el país más poderoso de la tierra estaba siendo atacado. Un tercer avión se estrelló contra el Pentágono, y un cuarto cayó en una zona rural de Pennsylvania. La nación se sumió en la histeria, en el caos total. Cuando acabaron los ataques,llegó la hora de limpiar escombros y de llorar a los muertos,que se contaron por miles. Desde las más altas instancias se lanzó al pueblo americano el mensaje de que los responsables serían castigados.
Con el país conmocionado, comenzó la carrera por encontrar a los cerebros del ataque. Dentro de esta vorágine, el nombre de Bin Laden salió a la palestra como el principal sospechoso.Ya había intentado volar el World Trade Center en 1993. Además,sólo la organización que él lideraba, Al Qaeda, parecía capaz de coordinar un ataque así.Por si fuera poco,el propio Bin Laden no tardó en ensalzar el ataque. EEUU convirtió al saudí en el objetivo número uno en su lucha contra el terrorismo internacional.El régimen talibán, que acogía a Bin Laden, no tardó en caer tras la invasión de Afganistán por parte de las tropas estadounidenses. Sin embargo, no se consiguió capturar al terrorista.
La particular "cruzada contra el terror" tuvo su continuación en el año 2003,cuando, en contra del parecer de Naciones Unidas, George W. Bush decidió unilateralmente, con su equipo de gobierno, la invasión de Irak, basándose en la supuesta posesión de armas de destrucción masiva por parte del régimen de Saddam Hussein. Tras la guerra, se consiguió detener al dictador, pero no se encontró ni rastro de las famosas armas.
Unos meses después, la ciudad de Madrid,en vísperas de las elecciones generales, fue escenario de una nueva masacre terrorista.El 11 de marzo de 2004,más de 200 personas perdieron la vida tras varias explosiones en algunos trenes que se encontraban en ese momento en la estación de Atocha. Aunque las primeras pesquisas apuntaban a ETA, pronto se impuso la tesis de un nuevo ataque islamista. Este atentado le costó las elecciones al Partido Popular.En la actualidad, más de dos años después, muchos interrogantes sobre la planificación de la masacre siguen sin estar resueltos.
El siete de julio de 2005,la capital golpeada fue Londres, con un balance de 56 muertos y cerca de 700 heridos, tras una serie de explosiones en el metro, en plena hora punta.
Estos tres actos terroristas han sido los más mediatizados por la opinión pública internacional, pero no conviene olvidar otras masacres, como los atentados de Bali, Casablanca o Estambul, que nos dan una idea de la dimensión del problema.
Hoy por hoy, ya nadie duda que la principal amenaza de Occidente es el radicalismo musulmán, materializado en los atentados comentados con anterioridad. Desde hace décadas, se han ido encendiendo los ánimos de un importante sector de la sociedad árabe, que no olvida la situación de miseria en la que fue abandonada por las grandes potencias tras la descolonización, así como el perenne apoyo de Estados Unidos y Europa a la causa israelí en el conflicto de Oriente Medio. Asimismo, las guerras de Irak o Afganistán sólo han ayudado a empeorar la siuación,creando un caldo de cultivo adecuado para la explosión del fundamentalismo en todo el mundo islámico. Y Bin Laden sigue sin aparecer.
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29 Octubre 2006
El 7 de agosto de 1998, un atentado terrorista contra las embajadas de EEUU en Kenia y Tanzania causó 262 muertos y más de 5000 heridos. Cuando se supo, al poco tiempo, que la autoría correspondía a Al Qaeda, una organización terrorista creada en torno a 1988 para combatir a "los enemigos del Islam", el mundo occidental percibió con total nitidez que se encontraba frente a un peligro en ciernes:el terrorismo islamista, brazo armado de la interpretación más radical de la religión musulmana.

El líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en una entrevista concedida en su refugio de Afganistán a unos reporteros del periódico "Time", alabó el ataque y reconoció sin tapujos su implicación en la matanza. Además, amenazó con más ataques a EEUU y sus aliados si no cambiaban su postura frente al mundo musulmán. Bin Laden, aunque ya estaba fichado por los servicios secretos estadounidenses, presentó así sus credenciales para convertirse en uno de los terroristas más buscados del mundo. El entonces presidente Bill Clinton puso precio a su cabeza, y ordenó el bombardeo de la zona montañosa donde se sospechaba que estaba escondido.La operación no tuvo éxito, y se empezó a forjar un mito en torno a su figura que perdura hasta el día de hoy.
Nacido en 1957 en Djedda(Arabia Saudí), creció en una familia más que acomodada. Su padre, gracias a sus éxitos en el área inmobiliaria, amasó una gigantesca fortuna. Cuando murió, Osama tenía 13 años, lo que no fue óbice para que heredase 80 millones de dólares.
En la universidad, la figura de un profesor suyo,Sheik Azzam, le acercó a las ideas integristas.De este modo,cuando las tropas soviéticas ocuparon Afganistán, Bin Laden se unió a la resistencia contra el invasor comunista.Durante la contienda, fue entrenado por la CIA, interesada en la derrota del enemigo más latente de los Estados Unidos.Sin embargo, tras la victoria de los afganos, Bin Laden puso en el punto de mira a sus antiguos valedores, debido a la política estadounidense en la Guerra del Golfo, que trajo consigo la presencia de tropas infieles en Arabia Saudí.
Osama consideró este gesto como una afrenta intolerable, debido a la cercanía del ejército estadounidense con respecto a las ciudades santas de La Meca y Medina. Las invectivas de Bin Laden contra la monarquía saudí, que permitió el establecimiento en su territorio de los norteamericanos, le acarreó la expulsión de su país natal.Tras un periplo de cinco años en Sudán, se marchó a Afganistán, tras las presiones internacionales sufridas por el gobierno sudanés. En 1996 se instaló en el país que vio nacer su devoción por la yihad o guerra santa. El Mulá Omar, líder de los talibanes,le acogió bajo su protección, dentro de un régimen basado en la interpretación más extremista del Corán.
Por aquel entonces, Bin Laden ya era un enemigo declarado de EEUU, pero el mundo no se percató de la gravedad de su amenaza hasta la carnicería de las embajadas. Sin embargo, la cosa no quedó ahí. En octubre de 2000, una lancha cargada de explosivos impactó contra el US-Cole, un buque de la armada estadounidense estacionado en el puerto de Adén(Yemen).Murieron 17 marines.El atentado fue atribuida a Al Qaeda.
Esta biografía sitúa en antecedentes respecto al hombre más buscado del mundo y la punta de lanza del terrorismo islamista.No obstante, lo peor aún estaba por llegar.
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22 Octubre 2006
Las relación entre los dos bloques es, en mi opinión, la cuestión político-social que más dará que hablar en este siglo que está dando sus primeros pasos. Y las cosas pintan muy mal.
Un periódico danés caricaturiza al profeta Mahoma, y la población de los países musulmanes no se lo toma demasiado bien.
Benedicto XVI, durante una conferencia en la universidad de Ratisbona(Alemania), dice unas palabras que provocan una airada reacción del mundo islámico.
De un tiempo a esta parte, nos encontramos con el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad y sus declaraciones dignas de un Premio Nobel de la Paz.
Pero hay más. EEUU e Israel han seguido, con sus actuaciones en Líbano e Irak, calentando el ambiente. El fundamentalismo cobra fuerza por momentos, y falta tacto, sobre todo por parte de Estados Unidos, para afrontar este problema. El mundo occidental cada vez es más proclive a identificar Islam y terrorismo. Tampoco ellos nos aprecian demasiado:sus líderes espirituales no se cansan de invocar la guerra santa. O mucho cambian las cosas...
Para encontrar las noticias que sirven de enlace, he utilizado el buscador del diario "El Mundo", seleccionando luego la fuente de información que me parecía más adecuada para lo que quería comunicar en este artículo. El revuelo originado en todo el mundo a raíz de las noticias aquí expuestas, habla bien a las claras de la importancia de este tema en la actualidad.
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21 Octubre 2006
El pasado 22 de marzo, ETA anunció un "alto al fuego permanente", confirmando los rumores que, desde diversos ámbitos, apuntaban la posibilidad de una tregua en su actividad delictiva.
Desde el mismo momento en que se produjo la declaración de la banda terrorista, la sociedad española en general, y la vasca en particular,respiraron aliviadas.La esperanza de un futuro al margen de bombas, extorsiones, violencia callejera y disparos en la nuca,cobraba fuerza de nuevo.
Sin embargo, no se debía obviar la petición inherente al anuncio de la tregua: el gobierno socialista debía actuar de manera acorde con la nueva situación. Es decir, así como ETA había dado el primer paso,al Estado español le tocaba ahora demostrar con hechos su deseo de una solución justa al " conflicto vasco". En la jerga terrorista, esto se traduce por una cierta sumisión a las exigencias de la banda. Sin embargo, Zapatero dejó bien claro desde el principio que no habría precio político por la paz. Curiosa forma de empezar un proceso tan importante para el destino de este país.
Unos meses después del anuncio de la tregua, no resulta fácil entender la situación que se ha generado. Resulta complicado hablar de avances al hilo de la quema de cajeros y contenedores. Más complejo es entender como al entorno etarra no se le cae la
cara de vergüenza al pedir rebajas penitenciarias para sus presos, cuando algunos de los que formaron el núcleo duro de la banda se dedican a hacer huelgas de hambre por las injusticias del sistema( quizá De Juana Chaos quiere que le colguemos una medalla por la sangre derramada y las familias destrozadas que ha dejado por el camino), o amenazan con "arrancar la piel a tiras" al juez de turno.
Mención aparte merece el caso de Navarra, comunidad foral donde resulta ridículo el porcentaje de votantes ajenos al PSOE y a UPN. Sin embargo, la izquierda abertzale se empeña en decir que se debe respetar la voluntad de los navarros para decidir su futuro. Viendo los resultados de las últimas elecciones, esa voluntad está muy clara. Una lástima que el Estado de Derecho y el fanatismo ideológico no vayan cogidos de la mano.
Mientras Otegui y su "equipo" se dedican a reclamar Navarra a golpe de extravagantes`proclamas ("Pamplona es la Jerusalén de los vascos"), el Gobierno insiste en que esta comunidad no será moneda de cambio en el proceso de paz. O alguien miente, o el diálogo de sordos está servido.
A día de hoy, lo único que está claro es que ETA sigue sin matar. Una gran noticia.Por lo que respecta a las negociaciones, si es que las hay, y al proceso de paz, el mutismo y el desconcierto es absoluto. ¿O ustedes entienden algo?
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