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La Coctelera

La lechuza

...El ave de Minerva alza su vuelo al atardecer... (Una visón crítica de la sociedad Contemporánea)

Categoría: Teresa Villaverde Martínez

24 Febrero 2008

AL PUEBLO PAN Y CIRCO

Me contaba hace unos meses una amiga, que una conocida cadena de televisión les había pedido, a ella y a su equipo, que dieran forma a un nuevo reality. El argumento era novedoso, con grandes dosis de “realidad” corrosiva y auguraba una nueva etapa de reality shows muchísimo peor que la presente. La joya en cuestión tenía el tormentoso objetivo de reunir a un violador y a su víctima con el fin de que se enfrentaran en plató, en vivo y en directo. Así que pese a esta espantosa idea que se le había ocurrido a alguna mente brillante ávida de audiencia, tuvieron que idear el programa entero, con simulación de la violación incluída que, por supuesto, no podía faltar. Pues claro está, mejor que la pobre chica recuerde aquel día y entre sollozos le implore a su agresor un por qué, entre algún que otro insulto ahogado por el llanto y ante la impasible mirada del culpable. Además, hay que enseñárselo todo a los espectadores para que conozcan las cosas como son. La tele se debe a su público fiel.

Por suerte el programa no llegó a emitirse. Supongo que más que por un arrebato de moralidad de sus productores, fue porque creyeron que la audiencia no estaba preparada para algo tan escabroso. Demasiado pronto.

Que a unos directivos de televisión se les ocurra semejante barbaridad ya es de por sí para dejarle a uno la boca abierta durante un buen tiempo, pero lo que más que asustar, espanta, es que quizá no estemos tan lejos de permitir un reality de este tipo. Me imagino a los espectadores llegando a casa después de una dura jornada para cenar unos huevos fritos tranquilamente viendo Violador-violada, el cara a cara, después del telediario y justo antes de Buenafuente. Y por la mañana comentarlo en el desayuno junto con la independencia de Kósovo, los árboles de Rajoy o la tensión de ZP.

El constante bombardeo de imágenes de todo tipo nos está embruteciendo poco a poco y el todo vale puede que aún no sea del todo real, visto el ejemplo de este reality, pero poco nos queda. Así que sí, la televisión esta atrapada del todo en el hechizo audiovisual, solo que pese a lo literario del título, sería más apropiado decir que padece una enfermedad degenerativa de embrutecimiento puro y duro.

Las imágenes son eso, imágenes cerradas que dejan poco espacio a la imaginación del televidente. La televisión debería utilizarlas para formar, pero ha degradado hasta tal punto el medio audiovisual que en vez de eso, deforma nuestras mentes. Hemos caído en un tonto sopor que nos acompaña todo el día. Vamos al trabajo, al colegio, a la universidad, como si estuviésemos despiertos, pero no estamos despejados. La caja tonta nos ha contagiado su deficiencia. Así, ya no vemos personas, sino personajes, no escuchamos historias, sino sucesos escabrosos, no asistimos a debates, sino a discusiones gritonas y absurdas. Fama no parece un concurso de baile, sino una academia para gogós de bar de alterne; las series de televisión para adolescentes, han sido sustituidas por las historias de un instituto en el que sus alumnos, a base de gastarse el dinero en drogas y condones, se han debido quedar sin presupuesto para ropa y llevan la misma talla que cuando andaban por el parbulario. Además de tener casi la misma inteligencia que cuando andaban por allí, por cierto.

Y así, caminando, se va haciendo el camino. Cada vez un poquito más de sexo, cada vez más violencia, cada vez más gritos e insultos, cada vez más historias sobre famosillos y sus avatares. Y cada vez menos debate, menos cultura, menos política, menos documentales, menos historias que merezca la pena conocer. Así se va haciendo el camino para que algún día un reality sobre violaciones sea un éxito en la historia de las audiencias, de la economía. Cada vez más números y menos humanidad.

Y así, paso a paso, nuestro mundo se va reduciendo cada vez más, dejándonos atrapados en una realidad sesgada, manipulada y en muchos casos nociva, que pivota en torno a un interés, como bien dice el texto de José A. García Avilés, que no se debe al conocimiento y a al verdad, si no a las estadísticas y a los números. Le estamos vendiendo nuestra alma a una economía fría y distante, que nada sabe de cultivar el espíritu.

La televisión está enferma, pero nosotros también. Estamos enfermos de palurdismo y paulatino embrutecimiento. Y somos nosotros, los tan anhelados televidentes, los que más tenemos que perder. Porque los directores y productores solo buscan llenarse los bolsillos y ya tienen la fórmula perfecta. Al pueblo, ya se sabe, pan y circo.

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28 Mayo 2007

Distorsión

Ya estamos a las puertas del verano y empieza la operación biquini. Las revistas se llenan de dietas milagro con fotos de chicas sonrientes que seguramente nunca las han necesitado, y nos prometen lograr en un mes lo que no hemos podido hacer en todo un año. Vivimos en la sociedad de la imagen y aunque algunos se empeñen en negarlo, la obsesión por el físico que mucha gente padece es culpa de todos, de unos más que de otros, claro está. Como ya he dicho alguna vez en este blog, la solución está en el equilibrio que siempre es lo más sano.

Navegando por internet me topé con este vídeo y dejo el enlace para que seamos conscientes de la diferencia que hay entre estar sano y cuidarse sanamente y estar enfermo.Y lo dejo también porque me parece que hay que verlo. El vídeo es de la ABK (Anorexi Bulimi Kontakt), una agencia sueca contra los desórdenes alimenticios.

http://www.dailymotion.com/video/x1afac_abkontaktthemirror

Tags: anorexia, bulimia

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21 Marzo 2007

España es de los españoles




Las banderas rojigualdas y rojas odeaban invadiendo Pamplona. Entre 73.000 y 103.000 personas salieron a la calle el pasado sábado 17 de marzo para decir claramente que Navarra no es negociable. “Navarra es España”, rezaban las pegatinas de multitud de manifestantes. Y está claro que lo es. Lo curioso de esta manifestación tan peculiar no es que los Navarros quieran que Navarra sea Navarra, ni que los españoles pidan que sea algo innegociable con ETA y que lo dejen claro. Lo trágicamente curioso es que eso no va a ocurrir. La idea de que, en caso de que el PSOE logre la mayoría mediante pactos, los navarros vayan a votar a favor de la anexión en el referéndum requerido está a años luz de la realidad.


Es cierto que Zapatero solo ha afirmado la suspensión del diálogo tras el atentado de Barajas, y que la vaguedad de la declaración siembra la duda sobre si considera el alto al fuego un fundamento indispensable. Porque está claro que suspendido no es roto ni mucho menos. También es verdad que la reciente resolución de prisión provisional para de Juana ha hecho saltar las alarmas y las voces que hablan de chantaje son muchas, incluyendo la de nuestro presidente que se atrevió a afirmar el solito que no es la primera vez que un partido cede al chantaje etarra. Pero de ahí a manifestarse por algo que todavía no está sobre la mesa hay un gran paso que huele a estrategia política. Es una mera hipótesis, algo que solo piden los terroristas y un desfasado Otegi con su patético eslogan de que “Pamplona es la Israel de los vascos”. Podemos manifestarnos en contra del diálogo, podemos pedir que éste se rompa definitivamente, porque eso son realidades. Si aun así los navarros quisieran dejar claro que, sabiendo que Navarra es un punto clave en la negociación con ETA, no van a permitir que eso ocurra, perfecto. El problema es que ahora mismo una manifestación popular es casi impensable, porque los españoles no somos capaces de participar en nuestro país si no es tras la insignia de algún partido político. Con nuestra apatía estamos permitiendo que sean los políticos los que dicten las quejas.Yasí acabamos representándoles nosotros a ellos, en vez de ellos a nosotros.

Quizá si esta manifestación hubiese sido organizada por el pueblo navarro, la hubiera considerado política y española, y quizá hubiera participado. Pero el hecho de que la pancarta de “Navarra no es negociable” la levantaran también las manos del principal partido de la oposición, la convierte, tal y como están las cosas, en mera estrategia. Con esto tampoco quiero defender al Gobierno, que a saber qué es lo que teme si decide no explicar nada sobre la negociación.

Lo que tiene que quedar claro es que España es nuestra, de los españoles, y que los políticos solo nos representan. Si llega el día, y confío en que llegue, en que la sociedad española logre ser más dinámica, solo espero que no sea porque un puñado de coleccionistas de votos la han dividido hasta el punto de resucitar a aquellas dos Españas, que ahora se reencarnan en jóvenes sin heridas de Guerra Civil y sin el cansancio que reinó en la Transición. Espero que llegue el día en que alcancemos la independencia partidista y hablemos por España entera y no solo por la mitad.

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21 Marzo 2007

De Juana Chaos

Para completar la información de la entrada sobre de Juana de mi compañero propongo este enlace:

http://www.escolar.net/MT/archives/2007/01/de_juana_chaos_1.html

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18 Enero 2007

Paraguay: el país olvidado


Rocío tiene14 años y muy poco tiempo para jugar. Está en su clase de croché y mientras cose mira de vez en cuando al reloj de pulsera de su compañera, deseando que no lleguen nunca las 4 de la tarde. Sabe que a esa hora se acaba el colegio y que ella no podrá descansar. Ni siquiera podrá hacer los deberes. Tiene que salir con su madre a vender chipa, de colectivo en colectivo, hasta las once de la noche. Su padre murió hace tiempo. Era cantero, como casi todos los hombres de Emboscada, un pueblo situado a unos 60 km de Asunción. Gracias a las canteras en Emboscada no falta trabajo, pero picar piedra es una labor dura que endurece a los padres de familia. Ganan lo justo para comer en el día y gastan casi todo en alcohol para limar las asperezas de la ardua jornada. Por eso, a partir de las ocho de la tarde, el pueblo se convierte en un hervidero de hombres ebrios y violentos. Rocío tiene además un hermanito de cuatro años del que cuidar, pero tampoco tiene mucho tiempo para él, porque si juegan, puede que no tengan nada para la cena. De lo que sí que tiene tiempo es de imaginar, aunque no se permite fantasear muy a menudo, ya que, como ella dice: “Soy pobre y seguiré siendo pobre el resto de mi vida, porque los que pueden ayudarnos no quieren.” Lo afirma sin grandilocuencia, sin levantar siquiera la cabeza de la remera está cosiendo.
Rocío ha perdido la infancia en juegos de mayores, pero tampoco puede plantearse su futuro. Su vida se reduce al día a día, a comer un día más. No vive, sobrevive.
A pesar de la miseria del país, hay quien sí tiene esperanzas y lucha por un Paraguay mejor. Alcides Villamayor fundó un movimiento revolucionario que trabaja desde una radio comunitaria. Por los micrófonos, estos revolucionarios pacíficos denuncian la injusticia y la constante violación, por parte de los políticos, de los derechos de los paraguayos. Confiesa que nunca ha tenido miedo porque sabe que los que están en el poder “se aprovechan del pánico y la desesperación del pueblo”, “La dictadura de Stroessner dejó a los paraguayos sin ilusiones.- dice Alcides- Les robó la confianza en sí mismos. Eso se nota en todo, ya ni nosotros cuidamos nuestro país.” Y mientras dice esto señala una botella de plástico vacía que alguien ha tirado en suelo del colectivo despreocupadamente. Rueda de lado a lado entre los asientos, mientras el colectivo avanza por caminos deformes. Las puertas no se cierran y dan continuos golpes contra las paredes con el vaivén del vehículo. Todos los asientos están ocupados y el pasillo atestado de gente agarrada a las barras que cuelgan del techo. En cada parada suben, por lo menos, otras tres personas más. Las ventanillas están abiertas porque el calor es insoportable. Con cada bache del camino el colectivo salta y ruge como si estuviera a punto de estallar, y los pasajeros tratan de no empujarse demasiado unos a otros. A pesar del poco espacio, la gente intenta apelotonarse en la parte delantera. En la última fila hay una viejecita con un fuerte olor a orín que espanta a todo el mundo. Grita desconsoladamente que nadie la quiere, que nadie se acerca a hablar con ella. Es asidua a la línea 6 y pasa los días sentadas en el colectivo que hace ese trayecto. La gente la conoce y ya ni la oye. Un niño de unos doce años entra por las puertas abiertas cuando el vehículo está aún en marcha. Su voz aguda anuncia que vende chicles por un guaraní y amortigua los lamentos de la solitaria señora. Con una destreza increíble recorre el pasillo entero, reparte paquetes de chicles a quien se los pide, cobra y da cambios. Y logra que no se le caiga nada a pesar del traqueteo. Sonríe a sus clientes mostrando una hielera de dientes picados y ennegrecidos. En la siguiente parada se baja antes de que el colectivo frene, y desaparece tan ágilmente como apareció.
Cualquier viaje en Paraguay es una odisea, porque lo que debería ser un recorrido de media hora, se convierte en una travesía llena de obstáculos que dura al menos hora y media. Cuando al fin llega a Asunción, el conductor apaga los motores del montón de chatarra en el que trabaja. A lo largo del lago que bordea un extremo de la capital, se extiende un cinturón de chabolas pequeñitas. Son los barrios más pobres de la ciudad donde llega la gente del interior, del campo, que algún día tuvo esperanzas de encontrar trabajo en la urbe, pero que nunca lo consiguió. Un niño descalzo persigue a los viandantes pidiendo algo de plata para comer. Su madre, que bebe cerveza sentada a la entrada sin puerta de su caseta, ni lo mira. Solo se mueve para apartar las innumerables moscas que la rodean. Eso sí, el olor a podrido y a basura no hay quien lo aparte. Pero ya se ha acostumbrado. Las chabolas son de unos seis metros cuadrados y en ella viven unas seis personas. No hay lugar para la intimidad y los niños conviven con sus padres aunque no quieran, aunque no se salgan del metro cuadrado que les corresponde. Entre las callejuelas de menos de un metro que separan unas chabolas de otras, los chiquillos corren y gritan y las mujeres y ancianos se sientan a comentar el último suicidio o la última violación del día en el barrio. Mientras hablan, beben el tereré que guardan en un termo para conservarlo fresco y que van sirviendo en la guampa. Se pasan unos a otros la mezcla de agua fría y hierba Mate, para poder soportar mejor el calor de un invierno seco que está acabando con las cosechas del país. En las paredes de las casas hay carteles del Partido Colorado. Es época de elecciones a la intendencia de Asunción y los políticos ya han recorrido los hogares de los más necesitados. A cambio del voto les dan 50 000 guaraníes que les duran cuatro días. Luego se olvidan de ellos durante los próximos cuatro años e invierten en una piscina nueva el dinero que las ONG’s les dan para comida. Cuatro niños se revuelcan por el suelo sobre un cartón, que hace las veces de barco o de avión. O de cualquier otra cosa que no sea una reliquia de colectivo marca Mercedes, que es la marca de todos los colectivos cochambrosos del país.
De fondo se escucha la música fuerte de un anuncio del Partido Liberal. El eslogan “Juntos por una Asunción mejor”, es repetido constantemente en guaraní y español. La proclama llega desde una tele nueva, a través de una casa sin cristales en las ventanas. Seguramente, el aparato ha sido la inversión de esa pequeña fortuna que el político de turno ha pagado por comprar confianza. En las calles más céntricas de la ciudad, las pancartas inmensas muestran a los candidatos sonrientes y por cada cuatro coches que pasan, uno tiene altavoces para promocionar a los dos grandes partidos del país. En las campañas se gasta el dinero que podría servir para todo un año de alimento por familia. Arreglar una acera destrozada cuesta más o menos lo mismo que un cartel de promoción, cada escuela sin material, ve sus recursos invertidos en cinco segundos de anuncio televisivo. Ignorando el despliegue de lemas políticos que invade las calles, la gente camina entre puestos de ropa típica de Paraguay y de comida tradicional del lugar. Los vendedores son paraguayos y los compradores, también, puesto que hasta el turismo ignora a un país tan pequeño y descuidado. Los ponchos coloridos de los indígenas destacan entre las ropas raídas y grises del resto. Venden su artesanía para intentar ganarse la vida, porque los estadounidenses, respaldados por el gobierno del país, les han arrebatado sus tierras para explotarlas. Mientras tanto Paraguay decae y se sume aún más en su desdicha irreversible.

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15 Diciembre 2006

espaÑa


A veces, desde mi humilde condición de ciudadana, se me ocurre preguntarme en qué consiste ser político. En esas raras ocasiones, hago un esfuerzo intelectual y veo el telediario o leo el periódico. Pero solo logro desesperarme, porque los temas de los que hablan los políticos son demasiado abstractos. Así que al acabar mi jornada lectiva, que es algo así como ponte al día en una hora, termino exhausta, abrumada por tanta utopía realizable, tanto matrimonio homosexual (pretenden que la Real Academia redefina el término matrimonio) y tanta violencia de género (todavía no entiendo de qué género se trata).

A veces (y sólo a veces) mi osadía me pregunta insolente si no será que estas cosas, de tan absurdas, son incomprensibles. ¿No será, me digo, que después de insultarse, más o menos sutilmente, los políticos se van de cañas todos juntos para darse palmaditas en la espalda por lo bien que se han reído de España entera?. En seguida aparto de mi mente estas ideas revolucionarias y vuelvo a resignarme confiando en que mi ignorancia es demasiado atrevida. Y otra vez me sumo en la tranquilidad del que no entiende nada, dejando para el gobierno, para la oposición y para los defensores de la igualdad de derechos de los animales (todos, desde el hombre hasta la garrapata, iguales), la difícil tarea de dirigir un país.

Y de repente un día, descubro la noticia decisiva, la que me hace creer de nuevo en los doctos y eruditos que dictan nuestras leyes y velan por la buena convivencia. Y ese día es hoy, cuando descubro que al fin, la eñe va a ser incluida en los dominios .es en 2007 y me quedo mucho más tranquila.

Sí, realmente se preocupaban por nosotros, porque podamos de una vez escribir España con su eñe. La misma eñe de gañín, añascar, restriñidor y demás palabras relacionadas con la política.

Y así, tan ocupados como están, pueden permitirse desdeñar otras ñoñerías como la recientemente cuestionada ley integral de violencia doméstica o el alto consumo de cocaína.

Quizá piensen que, desviando nuestra atención hacia la impopular letra eñe, caigamos en su arañuelo de engaños. Pero la hazaña no es tan sencilla, porque los españoles, de ser un pájaro, somos un zahareño, que no se deja cazar ni a cañazos. Puñetas.

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4 Diciembre 2006

La despedida aplazada

"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo." El emotivo comienzo, y sintiendo mucho decepcionar a los lectores, no es mío. Es el inicio de la carta de despedida de Gabriel García Márquez. En ella, el novelista, que padece cáncer linfático, decía un último adiós a sus amigos, quienes decidieron colgarla en internet. Ahora la carta navega a la deriva, sin capitán, pues los últimos rumores apuntan a que es falsa. Parece ser que el colombiano ha desmentido su autoría y que su cáncer ha remitido. La carta ya fue enviada en 1999, pero olvidada, ha vuelto a engañar a los seguidores del escritor, aunque ya algunos afirmaban que el estilo no era el de Garcia Márquez. El supuesto moribundo parece que no lo es tanto y ha afirmado que lo único que podría enfermarlo es esa carta que ni ha escrito él, ni le gusta.

Para quienes quieran más información sobre el escritor les aconsejo visitar Wikipedia. En la página en español de la enciclopedia se puede encontrar una breve biografía, así como los títulos de todas sus obras con enlaces para obtener más información sobre cada una de ellas. También la lista de premios y reconocimientos que ha recibido. En la página en inglés de la misma enciclopedia podemos encontrar, además, una lista con las obras que hablan de su carrera literaria. Asimismo, se añaden otros datos más curiosos del novelista colombiano, entre ellos, sus tendencias políticas y se menciona su amistad con Fidel Castro, entre otros.

Ambas versiones continen interesantes enlaces tanto internos como externos. También se puede encontrar información sobre la vida del literato en la enciclopedia Encarta que, aunque con menos detalles y enlaces, incluye un vídeo de una entrevista al escritor.

Además de los enlaces de la Wikipedia, sugiero estos otros que también me parecen relevantes.

Fidel Castro (Wikipedia)
Jorge Luis Borges (Wikipedia)
Julio Cortázar (Wikipedia)
Las páginas del Heraldo de Barranquilla y El Espectador, donde García Márquez trabajó como periodista
Algunos artículos sobre él y preguntas de sus lectores contestadas por el escritor

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27 Noviembre 2006

La plaga silenciosa de nuestro siglo


El tiempo lo cura todo y a veces, lo borra. Los hombres, tan arrogantes, queremos ignorar este hecho. Creemos no tener límites y por ello no somos capaces de aceptar la muerte. Nos aferramos a la vida por encima de todo.

Pero la vejez no perdona, aunque estemos rodeados de cojines blandos que amortigüen las caídas. Aunque reparemos nuestros huesos rotos una y otra vez. Aunque no nos movamos por miedo a hacernos daño y tratemos de ser inmortales. El tiempo es feroz e implacable. Cuanto más duramos, más lenta y triste es nuestra desaparición. La memoria se resiente y se desvanece. Nuestros recuerdos se esfuman. Las horas felices que evocábamos se disuelven. Lo que hemos sido y lo que somos se pierde, porque conocernos es recordarnos.

Cuando nuestra memoria huye, quedan experiencias en blanco, vacíos vitales. Olvidamos a quienes nos quieren, a quienes nos odian y a los que siempre estuvieron ahí. Olvidamos lo que somos y cómo somos, porque nuestras alegrías, fallos, logros y penas se evaporan. Nos extinguimos poco a poco, sumiéndonos en el abismo de la nada. Con el tiempo, olvidamos hasta el pánico que el olvido produce. Entonces, nos desprendemos de nosotros mismos y nos vemos atados a un desconocido. Quedamos encerrados en un cuerpo que ni siquiera podemos manejar.

Hoy se cumplen cien años desde que el médico alemán, Alois Alzheimer, diagnosticó el primer caso de esta enfermedad. Alzheimer estudió el cerebro de una mujer de 51 años, Aguste D., que había ingresado en el llamado Palacio de los locos . El lugar era un sanatorio para dementes de Francfort donde fue internada por un delirio de celos, al que seguían alteraciones de conducta y trastornos del lenguaje. El alemán descubrió que la corteza cerebral de la enferma era más estrecha de lo normal y que presentaba importantes anomalías. Aguste murió cuatro años más tarde.

Las primeras publicaciones del doctor no fueron bien recibidas por sus jefes y compañeros. Hacia 1910, por iniciativa del padre de la psiquiatría moderna, Emil Kraeplin, se decidió bautizar la nueva patología con el nombre de su descubridor.

Las causas de la plaga silenciosa de nuestro siglo, como la denominan los especialistas, son todavía desconocidas. Pero a pesar de todas las incógnitas que rodean a esta enfermedad degenerativa, lo claro es que señala el fin e indica que debemos retirarnos. Trata de hacernos ver que el objetivo de la vida no es solo vivir, es disfrutarla. Que no importa cuánto, sino cómo. Y aunque cada vez duren más nuestros cuerpos, nuestro yo (o lo que quiera que sea), se pierde. El alzheimer muestra lo equivocados que estamos al creer que lo más importante es conservar la vida. Porque lo que le da verdadero valor, es que, como todo, se acaba.

Fotografía de Aguste D.

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La lechuza se eleva sobre las copas de los árboles mientras la noche se extiende bajo sus alas. Sus penetrantes ojos, a salvo ya de los fulgores del sol, son capaces de apreciar el paisaje en su conjunto. No hay detalle que escape a su mirada. En este blog se busca una "visión de altura" de la sociedad y la cultura en la que vivimos para profundizar mejor en sus problemas. Os invitamos a que ascendáis con nosotros...

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