Islam y Occidente, ¿alianza de civilizaciones?
Las relación entre los dos bloques es, en mi opinión, la cuestión político-social que más dará que hablar en este siglo que está dando sus primeros pasos. Y las cosas pintan muy mal.
Benedicto XVI, durante una conferencia en la universidad de Ratisbona(Alemania), dice unas palabras que provocan una airada reacción del mundo islámico.
De un tiempo a esta parte, nos encontramos con el presidente iraní Mahmud Ahmadineyad y sus declaraciones dignas de un Premio Nobel de la Paz.
Pero hay más. EEUU e Israel han seguido, con sus actuaciones en Líbano e Irak, calentando el ambiente. El fundamentalismo cobra fuerza por momentos, y falta tacto, sobre todo por parte de Estados Unidos, para afrontar este problema. El mundo occidental cada vez es más proclive a identificar Islam y terrorismo. Tampoco ellos nos aprecian demasiado:sus líderes espirituales no se cansan de invocar la guerra santa. O mucho cambian las cosas...
Para encontrar las noticias que sirven de enlace, he utilizado el buscador del diario "El Mundo", seleccionando luego la fuente de información que me parecía más adecuada para lo que quería comunicar en este artículo. El revuelo originado en todo el mundo a raíz de las noticias aquí expuestas, habla bien a las claras de la importancia de este tema en la actualidad.


VÀTICINUS dijo
Mis queridos amigos:
El problema del Islám es más complejo por ser más rico en elementos humanos (mozárabes, mudéjares y muladies) y en componentes políticos (estados cristianos y moros) enfrentados, sin esperanzas próximas de asimilación política y religiosa. El final es el mismo que el judío: expulsión, con siglo y medio de retraso. Pero muy diversas las circunstancias políticas, culturales y religiosas.
Socialmente el Islám invadió el reino visigodo, salvo una pequeña franja del norte de la Península, lo conquistó todo y creó un emirato floreciente, que Abd al Rahman III transformó en califato en el año 929, al convertirse en principe de los creyentes y combatiente victorioso por la religión de Alá. El califato cordobés alcanzó su máximo esplendor durante los siglos X y XI.
La fe islámica tiene como base el Korán; es por tanto una religión del "libro", pero no se basa como la judía en el Antiguo Testamento, ni como la cristiana en el Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento. Su libro sagrado es considerado por ellos como el último acto de la revelación y norma suprema de las actitudes religiosas del creyente en Alá. Para el mahometano las Sagradas Escrituras cristianas han sido falsificadas: Jesucristo no es Dios, sino sólo un hombre y un profeta; María la madre de Jesús, no lo es de Cristo Dios y hombre, unen fe y política; no separan poder temporal y espiritual y hace del segundo un instrumento importante del primero.
De ahí la dificultad, por no decir imposibilidad, de aunar cristianismo e islamismo, por mucho que se empeñen papas y imanes, porque las dureza de los castigos impuestos a los tornadizos o mudéjares que volvían al Islám después de abrazar el cristianismo era extrema.
Las leyes tercera, cuarta, quinta y sexta del título 25 de la Septima Partida, tratan sobre el buen trato que se debe dar a los moros que se conviertan al cristianismo y sobre las penas aplicadas a los cristianos que se tornen moros: pérdida de todos sus bienes y derechos.
¿Cual es el trato dado por los moros (arabes) a los cristianos? El Islán Español se rigió, en general por el capítulo 2, 187 del Korán, que es mas bien tolerante, salvo en algunas épocas del emirato y califato, como las de Eulogio y Alvaro de Córdoba (obispos 859-860) y la de los almohades y almoravides del siglo XIII. Desde la estabilización de la frontera en el Duero y en los linderos de la actual Extremadura, siempre estaba presente la realidad de los mozárabes y mudéjates, que cambiaban de domicilio político al compás de las alternancias de una guerra cada vez más favorable a los cristianos.
¿Cómo dar una idea de las relaciones entre ambas religiones a lo largo de nueve siglos cargados de tantos cambios?.
Entre nosotros, la realidad fue que el Reino de Granada representaba la amenaza del Islám que ya había hecho su aparición por Constantinopla con los turcos en el año 1453 y por el Danubio hasta las mismísimas puertas de Viena y había que expulsarlos de la Peninsula Ibérica y de Europa, no porque fuesen infieles o fuese cuestión religiosa, era una decisión política y de supervivencia del cristianismo.
Igualmente ocurrió en la guerra civil de 1936-1939 que representó una situación similar en relación con el comunismo, habia que expulsarlos de la Peninsula Ibérica y de Europa.
Esta fue y no otra la expulsión de los árabes de España.
Saludos cordiales
Vàticinus
22 Octubre 2006 | 05:57 PM