La cruda realidad del fundamentalismo islámico(I)
El 7 de agosto de 1998, un atentado terrorista contra las embajadas de EEUU en Kenia y Tanzania causó 262 muertos y más de 5000 heridos. Cuando se supo, al poco tiempo, que la autoría correspondía a Al Qaeda, una organización terrorista creada en torno a 1988 para combatir a "los enemigos del Islam", el mundo occidental percibió con total nitidez que se encontraba frente a un peligro en ciernes:el terrorismo islamista, brazo armado de la interpretación más radical de la religión musulmana.
El líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, en una entrevista concedida en su refugio de Afganistán a unos reporteros del periódico "Time", alabó el ataque y reconoció sin tapujos su implicación en la matanza. Además, amenazó con más ataques a EEUU y sus aliados si no cambiaban su postura frente al mundo musulmán. Bin Laden, aunque ya estaba fichado por los servicios secretos estadounidenses, presentó así sus credenciales para convertirse en uno de los terroristas más buscados del mundo. El entonces presidente Bill Clinton puso precio a su cabeza, y ordenó el bombardeo de la zona montañosa donde se sospechaba que estaba escondido.La operación no tuvo éxito, y se empezó a forjar un mito en torno a su figura que perdura hasta el día de hoy.
Nacido en 1957 en Djedda(Arabia Saudí), creció en una familia más que acomodada. Su padre, gracias a sus éxitos en el área inmobiliaria, amasó una gigantesca fortuna. Cuando murió, Osama tenía 13 años, lo que no fue óbice para que heredase 80 millones de dólares.
En la universidad, la figura de un profesor suyo,Sheik Azzam, le acercó a las ideas integristas.De este modo,cuando las tropas soviéticas ocuparon Afganistán, Bin Laden se unió a la resistencia contra el invasor comunista.Durante la contienda, fue entrenado por la CIA, interesada en la derrota del enemigo más latente de los Estados Unidos.Sin embargo, tras la victoria de los afganos, Bin Laden puso en el punto de mira a sus antiguos valedores, debido a la política estadounidense en la Guerra del Golfo, que trajo consigo la presencia de tropas infieles en Arabia Saudí.
Osama consideró este gesto como una afrenta intolerable, debido a la cercanía del ejército estadounidense con respecto a las ciudades santas de La Meca y Medina. Las invectivas de Bin Laden contra la monarquía saudí, que permitió el establecimiento en su territorio de los norteamericanos, le acarreó la expulsión de su país natal.Tras un periplo de cinco años en Sudán, se marchó a Afganistán, tras las presiones internacionales sufridas por el gobierno sudanés. En 1996 se instaló en el país que vio nacer su devoción por la yihad o guerra santa. El Mulá Omar, líder de los talibanes,le acogió bajo su protección, dentro de un régimen basado en la interpretación más extremista del Corán.
Por aquel entonces, Bin Laden ya era un enemigo declarado de EEUU, pero el mundo no se percató de la gravedad de su amenaza hasta la carnicería de las embajadas. Sin embargo, la cosa no quedó ahí. En octubre de 2000, una lancha cargada de explosivos impactó contra el US-Cole, un buque de la armada estadounidense estacionado en el puerto de Adén(Yemen).Murieron 17 marines.El atentado fue atribuida a Al Qaeda.
Esta biografía sitúa en antecedentes respecto al hombre más buscado del mundo y la punta de lanza del terrorismo islamista.No obstante, lo peor aún estaba por llegar.


Mark911 dijo
Muy buen artículo. A ver cuando haces uno sobre el mayor terrorista del mundo, George W. Bush.
30 Octubre 2006 | 12:24 AM