"En el nombre del Padre":la cara más polémica del clero vasco
Hace unos días, Antena 3 emitió el reportaje de investigación "En el nombre del Padre", producido por El Mundo TV, cuyo objetivo era mostrar la realidad de la Iglesia vasca en relación con el problema del nacionalismo y el conflicto etarra.
Es bien sabido por todos el bochornoso papel que desempeñaron algunos sacerdotes y religiosos(que no la Iglesia de Euskadi en su conjunto) en el nacimiento, y posterior desarrollo, de la banda terrorista. Asimismo, figuras como la del antiguo obispo de San Sebastián, Monseñor Setién, nunca han ayudado demasiado a distinguir con nitidez lo estrictamente religioso del nacionalismo más radical y excluyente.
Los periodistas que realizaron la investigación, con ayuda de la siempre discutida cámara oculta, recorrieron algunos puntos de la geografía vasca y navarra, entrevistando a algunos miembros del clero vasco, que dieron su visión de la situación política en la región. Para muchos católicos, entre los cuales figura el autor de estas líneas,fue imposible contener una mueca de repulsa al ver las opiniones mantenidas por algunos de estos miembros con respecto a la actuación de ETA y su entorno.
No fue plato de buen gusto observar las dificultades que mostró Monseñor Setién(por cierto, actual asesor de Ibarretxe) para ponerse incondicionalmente de lado de las víctimas en relación con sus verdugos. Tampoco resultó agradable escuchar a un sacerdote de Navarra llamar "españolista de pro" o "imperialista hispánico" a su propio arzobispo, Fernando Sebastián, que nunca ha dudado en condenar con dureza las acciones terroristas y la deriva nacionalista radical vasco-navarra.
Menos mal que aún quedan personas que se atreven a hablar alto y claro, como el citado obispo de Pamplona y Tudela, Monseñor Sebastián, que se posicionó sin reparos a favor de las víctimas, y mandó un recadito a los sacerdotes que anteponen la política a su labor pastoral (más de uno, a tenor de la investigación). Además, aunque Monseñor Setién no lo crea, hay miembros del clero amenazados por no defender los intereses nacionalistas, como el padre Antonio Beristain, que va con escolta desde que recibió una "persuasiva" carta de ETA por no plegarse a tanta inmoralidad.
El reportaje ha levantado ampollas entre los autores de las declaraciones más comprometedoras, que piensan en llevar el caso a los tribunales. Sin duda, se pueden poner objeciones éticas al uso de la cámara oculta, basadas en que los entrevistados desconocen que están siendo grabados; pero lo que está claro es que este método no tiene la culpa de tanta ambigüedad moral en los casos mencionados con anterioridad.
Asimismo, a la investigación se le puede reprochar cierto toque sensacionalista, ya que hace mucho más hincapié en las opiniones del clero nacionalista que en las posturas contrarias a sus tesis. Además, el final critica implícitamente la pasividad de la Conferencia Episcopal española al respecto, quizás olvidando lo complicado que es llevar desde Madrid un asunto en el que están tan tristemente imbricadas religión y política.
No obstante, el reportaje no debe dejar indiferente a nadie, habida cuenta de la gravedad del tema tratado. Semejantes declaraciones en boca de personas que son referentes morales y espirituales de tantísima gente, abren la puerta a la reflexión. ¿Hasta dónde hemos llegado?



Borja Valcarce dijo
Muy buen post Javi... y estoy totalmente de acuerdo en lo que dices. Al igual que tú, pienso que se puede tener la orientación política que se desee, porque un religioso sigue siendo un ser humano con capacidad política.
Además, también coincido contigo en que algo falla cuando algunos ministros de Dios apoyan abiertamente el terrorismo etarra. Al fin y al cabo, el fin no justifica los medios, y un asesinato siempre será un asesinato, independientemente del por qué de tal acto.
Un saludo!
26 Noviembre 2006 | 02:44 AM