La ley sin igualdad
"Ley orgánica para la igualdad efectiva de mujeres y hombres". Este nombre tan rimbombante pretende lograr que la igualdad entre hombre y mujeres no sea una cuestión "de hecho", sino una cuestión "de derecho". La distinción es bien simple, ya que esta solo sirve para sumirnos ante una mera apariencia que deja de lado el verdadero problema, que lo oculta bajo una capa incierta. No es que en nuestra sociedad aparezca la igualdad por esta ley, ni que las personas se conciencien de que entre hombres y mujeres pueda haberla. No, esto simplemente es una obligación, se cumple y punto, pero en la realidad el problema seguirá estando ahí.
No puedo entender cómo la gente se ha dejado engañar por esta especie de juego de palabras que se está creando en torno al fenómeno de la "igualdad", del "feminismo" y del "machismo". Estos se están convirtiendo en unos conceptos tan desgastados y tan mal usados que ya casi es imposible entenderlos en su estricto sentido. La pretendida igualdad en nuestro país pasa por ser una especie de obligación impuesta por el Estado en forma de ley que, en última instancia, lleva a la discriminación de ambos sexos, tanto en el ámbito político como en el laboral.
Imaginemos una empresa en el que se oferta un puesto de trabajo y para el que se presentan un hombre y una mujer. A su vez, supongamos que esta empresa tiene en plantilla un 60% de mujeres. Pues bien, pongamos por caso que la mujer está mucho más preparada que el hombre para desarrollar ese trabajo. ¿Qué sucederá? Que la empresa contratará al hombre, porque necesita mantener un "cierto equilibrio" que favorezca la "igualdad". Evidentemente, esto no es una igualdad real. En este caso no se está beneficiando a la mujer, que es la que estaba mejor preparada... Se está evitando una sanción del Estado, pero a través de una discriminación positiva; si es que tal concepto existe.
¿Dónde está la igualdad? Con esto lo que se ha intentado es llevar a cabo una medida populista, pero una medida que no tiene en cuenta el verdadero problema, una medida que coloca al Estado como garante de una supuesta igualdad que no es tal porque es aparente, no real. Y esto acaba por discriminar. Por poner un ejemplo, en Tenerife la candidatura de un municipio es "ilegal" debido a que solo se han presentado mujeres, y la nueva ley obliga a que haya equilibrio entre hombres y mujeres. Pero, es que si ningún hombre quiere presentarse, ¿por qué va el Estado a obligarlo? Y si se presenta un partido feminista, ¿también tendrá que tener un 40% de hombre en plantilla?
¿Es igualdad o es discriminación? ¿Es real o es aparente? ¿Soluciona algo? Yo creo que no, pero al menos siempre nos quedaremos con la gran frase de "ista, ista, ista, Zapatero feminista". ¿Y qué pintará este sonado coro dentro de una supuesta ley para la igualdad?- me pregunto-, ¿no debería ser: "ista, ista, ista, Zapatero igualitarista"?
Enlaces:
- "La ley de igualdad..." (hmmm)
- ¡Ista, ista, ista, Zapatero feminista! (El Mundo)
- "Ley de igualdad" (Kaos en la Red)

